¡Hola de nuevo, Carmen y Belén! Cuántas preguntas... Allá van las

respuestas:

-¿Con cuántos años empezaste a escribir?

Empecé mi primera novela cuando temía once años, con una amiga. El

libro al final lo terminé yo sola, tres años más tarde. Nunca se

publicó, pero fue mi primera obra y le tengo cariño.

-¿Desde pequeña has sido tan imaginativa?

Rotundamente sí. Me gustaba mucho leer, y supongo que eso avivaba mi

imaginación. Siempre me gustó mucho la fantasía, y me gustaba imaginar

que vivía las aventuras mágicas que leía en los libros. Desde que tengo

memoria, siempre he tenido amigos imaginarios.

-¿Cuando ibas al colegio destacaste por tu escritura?

Desde los diez, once años más o menos, sí. Sacaba buenas notas en las

redacciones, aunque eso dependía de la profesora. A algunas profesoras

no les gustaban mucho mis redacciones porque eran demasiado

fantasiosas.

En verano tenía que hacer cuadernos de caligrafía porque mi letra era

horrible, pero nunca tuve problemas con la ortografía. Más o menos a

partir de los trece años ya sabía que se me daba bien escribir. Hicimos

un concurso de cuentos en el colegio y, aunque nunca llegó a decirse

quién fue el ganador (las profesoras tenían otras cosas en la cabeza, y

se olvidaron por completo del concurso), mi profesora de lengua me dijo

al año siguiente, en privado, que el concurso lo había ganado yo. Con

catorce años ya todos en mi clase sabían que yo escribía muy bien, pero

no gané ningún premio literario hasta los 21, cuando gané el Barco de

Vapor con Finis Mundi.

-¿Cuánto tiempo te lleva escribir un libro?

Entre dos y tres meses. Si pudiese dedicarme a tiempo completo a cada

libro tal vez los acabaría antes. Los libros que requieren algún tipo

de documentación (porque son novelas históricas, etc.) llevan algo más

de tiempo. Hay otros que empiezo y luego dejo para retomar más

adelante...

-¿Hay algún ambiente preferente en el que te guste escribir?

Mi cuarto. Para concentrarme necesito tranquilidad y silencio, y si

estoy en una habitación cerrada, mejor, porque me distraigo menos. Me

resulta mucho más fácil escribir en mi habitación, sobre todo por las

noches.

-¿Desde un primer momento pensaste que ibas a tener tanto éxito?

Nunca. Cuando envié mi primer libro a editoriales y concursos sí que

pensaba en serio que alguien lo publicaría. Pero no publiqué ni el

primero, ni el segundo, ni el tercero... en diez años escribí catorce

libros y ninguno fue publicado. Con veintiún años escribí "Finis Mundi"

y lo mandé a concurso, aunque ya por costumbre, porque nunca tenía

suerte. Así que cuando me llamaron diciéndome que no sólo me lo iban a

publicar, sino que además el libro había ganado el premio, no me lo

creía, porque ya no me lo esperaba. En realidad ya no tenía esperanzas

de publicar. Seguía escribiendo porque me salía de dentro, pero pensaba

que no tendría suerte. Y aunque "Finis Mundi" se vende muy bien y lleva

ya seis ediciones, la verdad es que lo que más me sorprende es lo mucho

que está gustando "El Valle de los Lobos", que no se vende tanto porque

está en una colección rara, no se promociona igual que el Barco de

Vapor y, admitámoslo, le han puesto una portada espantosa. Pero es un

libro que levanta pasiones, y eso me gusta mucho, puesto que, aunque no

es mi mejor novela, sí es mi favorita, y la más personal.

-¿En qué te inspiraste al escribir el Valle de los Lobos?

La historia es la siguiente: yo de pequeña (y no tan pequeña) tuve un

amigo imaginario que se llamaba Jack, y que era especial para mí. Un

día se me ocurrió escribir la historia de una chica que tiene un amigo

a quien sólo ella puede ver. Pero quería que fuese real, no imaginario,

así que se me ocurrió que Kai podía ser un fantasma. Y Dana podía verle

porque era especial... ¿una maga, una bruja? Y de ahí surgió todo, más

o menos. El personaje de Kai está inspirado en Jack. Ambos son muy

parecidos, y de hecho, el nombre de Kai es "Jack" al revés, más o

menos. Dana se parece un poco a mí. Pero no soy yo. El resto de los

elementos del libro (magos, dragones, unicornios, elfos, hombres lobo,

hechizos) están sacados de la mitología y de la literatura fantástica.

Si recuerdan un poco a Harry Potter es porque J. K. Rowling y yo nos

inspiramos en la misma tradición mitológica y fantástica. Que conste

que, aunque soy una gran admiradora de Harry Potter, escribí El Valle

de los Lobos antes de saber que existían esos libros. Lo digo porque

hay gente que me pregunta si me inspiré en Harry Potter para la serie

de El Valle de los Lobos, y la respuesta es no, aunque... ¿imagináis la

cara que se me quedó cuando leí los libros de Harry Potter y descubrí

en ellos aprendices de magia, dragones, unicornios, elfos, hombres

lobo, fantasmas, hechizos...? Por suerte, también hay gente que me dice

que los dos libros no tienen nada que ver... no sé, ¿qué opináis

vosotros?

-¿Cuando escribiste el primer libro de la historia de Dana tenías

pensado un segundo?

La verdad es que no, porque tampoco estaba segura de que me lo fuesen a

publicar. El Valle de los Lobos fue el primer libro que escribí después

de Finis Mundi, era un libro completamente de fantasía y no sabía si

iba a gustar en la editorial. Pero cuando salió y vi que gustaba pensé

que en el mismo libro ya estaba la semilla de una segunda parte: Dana y

Fenris se habían rebelado contra el Maestro y, por tanto, según las

leyes de la magia, estaban malditos. Pero fue más difícil de escribir

de lo que pensaba. El tercero, sin embargo, lo tenía ya muy claro.

Estaban todos los personajes presentados y sólo era cuestión de ir

atando cabos sueltos: la relación entre Dana y Kai, qué pasa con

Fenris, cómo acaban Jonás y Salamandra, si Shi-Mae regresa para

castigar a Morderek (personajes que salen por primera vez en La

maldición del Maestro...). La gente me preguntaba también cosas como,

por ejemplo, si Dana volvía alguna vez a la granja de sus padres.

También había que exprimir un poco más el poder que tiene Dana para

comunicarse con los fantasmas. Todas esas cosas están en La llamada de

los muertos, que es la tercera y última parte de El Valle de los Lobos.

-¿Piensas escribir más libros sobre la historia de Dana, Kai, Fenris y

todos los que los rodean?

Es una trilogía: El Valle de los Lobos, La maldición del Maestro y La

llamada de los muertos. El tercer libro saldrá en primavera, está

escrito desde hace meses y es el final de la histora. Depués de ese no

habrá más. Pero estoy planteándome escribir, en un futuro, la historia

de Fenris el elfo: su nacimiento e infancia en el Reino de los Elfos,

cómo empezó a transformarse en lobo las noches de luna llena, su

relación con Shi-Mae, su destierro y sus viajes por el mundo en busca

de una cura para su mal, hasta que conoce al Maestro y se convierte en

aprendiz de mago en la Torre. Sería un libro que iría,

cronológicamente, antes de El Valle de los Lobos. Pero todavía me lo

estoy pensando. Quiero escribir sobre otros temas antes de volver con

estos prsonajes.

-¿Cuando escribiste el Valle de los Lobos te inspiraste en alguien para

hacer el personaje de Dana?

Me inspiré un poco en mí misma, pero no demasiado. No suelo crear

personajes inspirados en gente real. Salen siempre de mi cabeza. Y que

quede claro: Dana no soy yo, aunque algunas cosas que piensa y siente

las sentí yo también en su día.

-¿Qué otros libros has escrito?

Muchos, pero he publicado siete:

-Finis Mundi, editorial SM, colección Barco de Vapor, 1999.

-El Valle de los Lobos, editorial SM, colección El Navegante, 2000.

-Retorno a la Isla Blanca, editorial Brief, 2001.

-El cartero de los sueños, editorial Brief, 2001.

-Las Hijas de Tara, editorial SM, colección Gran Angular, 2002.

-La leyenda del Rey Errante, editorial SM, colección Barco de Vapor,

2002.

-La maldición del Maestro, editorial SM, colección El Navegante, 2002-

(-La llamada de los muertos, editorial SM, colección El Navegante,

saldrá en el 2003).

Creo que eso es todo. Para cualquier cosa que necesitéis, ya sabéis

dónde encontrarme.

Un saludo de vuestra amiga,

Laura Gallego.