LA JIRAFA MIOPE
Es la historia de una jirafa alegre y juguetona y, sobre todo, sobre todo
cotilla. Quería saber todo lo que le pasaba a sus vecinos y amigos. Aunque
fuese tan cotilla era muy buena con todos. Ese, era su único defecto.
Un día soleado se despertó agitada y nerviosa. ¡Sus ojos!, ¿qué le pasaba a sus
ojos? Veía borroso. Sólo veía bien lo que tenía en la punta de la nariz.
Estaba tan nerviosa que empezó a dar gritos pidiendo ayuda:
-¡Qué será de mi! ¡No veo nada! ¿Dónde están mis amigos? -decía la jirafa.
Parecía que estaba borracha. De pronto oyó una voz. Era su amigo el conejo que
le decía:
-¿Qué estás haciendo? Casi me pisas, ¿estás boba?, ¿no ves por dónde andas?
-¡No! ¡No veo!, conejito. Cuando me desperté, mis ojos no veían como antes. Yo
desde aquí arriba, antes te veía, ahora sólo te oigo. ¡Qué triste estoy!
El conejito corrió en busca de sus amigos y se reunió con ellos para contarles
el problema tan terrible que tenía su amiga la jirafa. Tenían que encontrar la
solución entre todos. Así que empezaron a pensar y pensar...
El elefante decía que se quedase quieta. Y ellos le llevarían lo que
necesitase.
-¡No! Eso la mataría, necesita ver como antes -dijo el león-. Yo sé que los
humanos llevan unos cristales en los ojos para ver mejor, y sé donde hay unos
redondos, que si miras a través de ellos, lo ves todo muy grande.
-Tenemos que buscar unos aros para colocar los cristales. -Se pusieron como
locos a buscarlos.
Un mono encontró una bici pequeñita y le quitó las ruedas para poner los
cristales, y con los radios hizo las patillas para colocárselas en las orejas.
Corrieron con las gafas muy contentos a ver a su amiga. El mono subió a un
árbol que había cerca de la jirafa. Y, de un salto, se puso en su cabeza y le dijo:
-Ya verás como con estas gafas se soluciona tu problema.
Se las colocó y, entonces, la jirafa empezó a llorar de emoción por lo bien que
veía ahora y lo buenos que habían sido con ella.
Les dio las gracias a todos y les prometió ser un poco menos cotilla.
Muchas gracias.
Javier Rodríguez González.
Alumno de 4ºB - Primaria