La Nueva España
ASTURIAS, 30/10/2002
Sopor en las aulas
Los quinceañeros españoles,
de los que más se aburren en clase, son los menos brillantes de la OCDE,
por delante de mexicanos y luxemburgueses
Londres
Los quinceañeros españoles están entre los adolescentes de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que más se aburren en clase, según un informe de este organismo divulgado ayer en Londres.
Así, el 66 por ciento de alumnos españoles de quince años admite abiertamente que sufre «a menudo» de tedio en las aulas, de acuerdo con el informe anual sobre educación de la OCDE, que se presentó ayer en el londinense Club de las Universidades de Oxford y Cambridge.
Igualmente, el mismo tanto por ciento de los quinceañeros griegos se rinde al sopor en las clases, mientras que los jóvenes que más se aburren en las aulas son los irlandeses, con un 67 por ciento, un porcentaje elevado en comparación con la media en la OCDE, un 48 por ciento.
Otro dato curioso que aporta el documento, titulado «La educación, de un vistazo», es que los quinceañeros de España se encuentran entre los que más hacen esperar al maestro antes de callarse, sólo por detrás de griegos, italianos, noruegos y suecos.
En cuanto a la disciplina, el informe señala que el problema más habitual en las aulas suele ser «la pérdida de tiempo antes del comienzo de la lección», un inconveniente que normalmente se prolonga unos cinco minutos o más.
Por ese talante extravertido de los mediterráneos, los alumnos españoles un 90 por ciento se hallan también entre los que más facilidad tienen para «hacer amigos» en la escuela, empatados con los portugueses y sólo superados por los italianos, con un 91 por ciento.
Entre las conclusiones del informe de la OCDE figura también que España es uno de los países de la organización con menor porcentaje un 4 por ciento de alumnos de 15 años brillantes, al igual que Portugal, y sólo por delante de México y Luxemburgo.
Y es que, según Andreas Schleicher, uno de los principales autores del estudio, el sistema educativo español «no tiene éxito» en el desarrollo de jóvenes talentos, aunque sí se muestra efectivo en la atención de adolescentes con «bajos niveles» de rendimiento.
El informe también revela que el dinero que los países de la OCDE destinan a la educación crece por encima del gasto público total, aunque no por encima del Producto Interior Bruto (PIB). Aunque no es el caso de España, ya que el gasto que destina se sitúa por encima del PIB.
Entre 1995 y 1999, el plazo que cubre este estudio en España el gasto en Educación Primaria, Secundaria y Bachillerato aumentó en un veinte por ciento.
El informe explica que el dinero público y privado que los países de este organismo invierten en educación alcanza una media del 5,5 por ciento del PIB. A la cabeza se sitúan Corea, Dinamarca, Suecia, Canadá, Noruega y Estados Unidos, que gastan entre el 6,5 y el 6,8 por ciento de su Producto Interior Bruto.