UN CUMPLEAÑOS  FUERA

          DE LO NORMAL      

                                        5 de julio de 2002

 

Querido diario:

 

     Hoy ha sido un día inolvidable fue el cumpleaños de mi tía y hemos ido al campo a celebrarlo. Cómo siempre me da la vena de exploradora y en menos que canta un gallo ¡ a explorar! .Encontré: tres fotos de un chico alto, de pelo negro y con una cicatriz en la rodilla en forma de círculo, dos pares de guantes de color azul, una bufanda roja y un trozo de tela a la vista asquerosa pero... ¡ mágica! . La cogí y comprobé que era lo que yo creía: una alfombra. Me tumbé sobre ella y ésta empezó a temblar, se elevó en el aire y emprendió vuelo. Sentía gozo pero a la vez miedo, cada vez veía a mi madre, a mi padre, a mi primo y a mi tía más parecidos a cabezas de alfiler, así que respiré hondo y empecé en el aire, veía como las nubes rodeaban mi cuerpo y a la alfombra, veloz como una flecha, empezaba a dirigirse en sentido Este y le mandé que se dirigiese otra vez en sentido Sur y me hizo caso. Luego le ordené que descendiese y para mi sorpresa ¡ Estaba sobrevolando León ¡ ¡NO,NO y NO ¡                                                                                  

 

-         ¡ Dirección Norte!. – grité

 

“ Me  relajaré,  en un abrir y cerrar de ojos estaré con mi familia”,  pense. Así que me dormí y cuando desperté estaba en medio de la nada lo único que había era agua bajo mis pies.

 

-         ¡ Asciende ¡

 

Pero no me hizo caso , al contrario empezó a temblar y me tiró al agua , en un periquete me encontraba sola chapoteando en el agua cuando súbitamente una mancha negra se aproximó hacia mí .

-¡ Un tiburón! .-  exclamé como una tonta .

 

Pero no era un tiburón si no ¡ un delfín! Me quería ayudar así que me monté sobre su lomo y me llevó a toda prisa por unos recovecos del mar cuando asomó la cabeza a la superficie ¡ ya no estaba en el mar, si no en el estanque donde celebrábamos el cumpleaños de mi tía! . Me bajé de su lomo, yo juraría que me guiñó un ojo y cuando me quise dar cuenta, el delfín ya no estaba, corrí para reunirme con mi madre y todos. Acto seguido estábamos todos cantando el cumpleaños feliz a mi tía y pasándonoslo genial.      

 

                        Y así fue el día de hoy         

           

                            Hasta luego, diario    

 

                               Paula              

 

 

 

 

 

           fin