CÓMO PREPARAR Y HACER UN EXAMEN

1. RECOPILACIÓN DEL MATERIAL Y ELECCIÓN DEL MÉTODO

Para preparar un examen correctamente es necesario que sepas previamente y con claridad los contenidos que tienes que estudiar.

Esta tarea de estudio te la puede facilitar el propio profesor, aclarándote lo que realmente tiene importancia y lo que no. Es importante saber qué tipo de examen nos van a hacer: test, práctico, teórico, de propia producción de las respuestas, concreto y de respuestas cortas, etc. PARA OBTENER ESTA INFORMACIÓN DEBES ESTAR MUY ATENTO EN LAS CLASES, Y, ADEMÁS, PREGUNTARLA.

A partir de ahí ya te puedes ir haciendo una idea de cómo vas a tener que estudiar: con gran memorización, con conexión de ideas, con todos los datos, hasta los de menos importancia, etc.

2. DISTRIBUCIÓN DEL TIEMPO

Hemos de tener claro el tiempo del que disponemos para preparar un examen, y realizar un calendario hacia atrás a partir de la fecha del examen: por eso es tan importante tener organizado nuestro trabajo y ser “esclavos” de nuestra propia agenda. Una vez decidido el tiempo que vamos a dedicar al examen, haremos la siguiente distribución:

50% - lectura analítica y elaboración de materiales

25% - revisión de los materiales y memorización

25% - repasos (es conveniente tener tiempo para más de un repaso)

Por ejemplo, si disponemos de una semana para preparar un examen  que tenemos el lunes (debería ser lo mínimo planteable), la distribución sería la siguiente:

3 primeros días – lectura analítica y elaboración de materiales (lu, ma, mi)
2 días siguientes – revisión y memorización (ju, vi)
1 día siguiente – 1º repaso (sa)
víspera del examen – 2º repaso (do)

3. LECTURA ANALÍTICA Y ELABORACIÓN DE MATERIALES

Esta fase debe orientarse del siguiente modo:

  1. Recopilación de todo el material de estudio, asegurándonos bien de lo que entra en el examen, tanto teórico como práctico, y de que tenemos todo lo que necesitamos.
  2. Una primera lectura rápida de lo que hay que estudiar, para resolver inmediatamente las dudas si es que surgen.
  3. Segunda lectura lenta, analítica, con subrayado y notas a los márgenes.
  4. Confección de resúmenes, fichas, esquemas o cuadros sinópticos.

4. REVISIÓN DE LOS MATERIALES Y MEMORIZACIÓN

  1. En esta fase debemos aplicar lo aprendido en “Técnicas de memorización”, primero sobre el material de estudio al completo y después sobre los resúmenes, esquemas, etc., elaborados por nosotros.
  2. Si suponemos que el examen va a ser de tipo test, o al menos va a incluir alguna pregunta así, debemos tener muy claros todos los conceptos, y no dejarnos ningún dato por el camino al estudiar.
  3. Es importante reservar tiempo para el repaso de la práctica en los exámenes que la tengan. El mejor modo es partir de una buena libreta de ejercicios (con título, hechos y corregidos): se lee el enunciado de cada problema, con el desarrollo y el resultado tapado, se realiza de nuevo, se comprueba. Así con todos los necesarios para sentirse completamente seguros de que se sabe hacer.
  4. Si sabemos que el examen incluirá alguna pregunta de “desarrollo”, es conveniente preparar varias “PREGUNTAS IMPORTANTES” sobre temas en los que el profesor ha hecho hincapié, o que nos gustan especialmente: se memorizan perfectamente, se repasa sobre el resumen o esquema, y se ensaya su redacción varias veces, mejorando en cada una de ellas la respuesta. Lo mismo cabe hacer con ejercicios particularmente difíciles o interesantes.

 

5. REPASOS
En esta fase (mejor dos repasos) se debe trabajar sobre las fichas, resúmenes o esquemas, acudiendo al libro o apuntes completos sólo en caso de dudas. Lo mejor es ir ensayando las respuestas de manera oral o escrita con el material al alcance para comprobar solamente.


6. CÓMO AFRONTAR EL EXAMEN

  1. Ve al examen descansado, tras haber dormido el suficiente número de horas, y tranquilo: si lo has preparado, porque debes estar seguro de tu trabajo; si no, porque no te juegas nada.
  2. Ten claro el tiempo que tienes para el examen, tenlo presente siempre, y DEJA AL MENOS 5 MINUTOS PARA LA REVISIÓN FINAL.
  3. Haz una primera lectura general de todas las preguntas.
  4.  Lee detenidamente cada pregunta y ten claro lo que se te está preguntando, para no excederte ni quedarte corto en la respuesta. Si tienes dudas, es éste el momento de consultarlas y no a mitad del examen.
  5. Comienza contestando aquellas preguntas que dominas con la información que claramente se te ha demandado. Después, si te queda tiempo, ya las completarás con datos de menor importancia.
  6. Después pasa a las preguntas que crees que no sabes, no domines o desconozcas. PROCURA NO DEJAR NINGUNA PREGUNTA EN BLANCO.
  7. No pierdas nunca de vista la cuestión que se te ha planteado.
  8. En las respuestas de medio o largo desarrollo, inicia siempre la exposición contextualizando la respuesta: qué, dónde, cuándo, completando a continuación con una respuesta exhaustiva.
  9. Repasa las contestaciones que has dado antes de entregar, para comprobar que no hay ningún dato erróneo, que se entiende bien la letra y la redacción y que no hay faltas de ortografía. En los ejercicios que conllevan operaciones matemáticas, es importante repasar todas las operaciones.

7. OTRAS SUGERENCIAS